
¿Cansada del mal olor vaginal?
No sigas soportándolo ni un día más.
Envío GRATIS en pedidos de 2 bolsas o más
Teresa S.
- Desde que tomo Floriva, el olor ha desaparecido y ya no vivo preocupada. Me siento fresca y segura otra vez.
Cristina L.
- Con la menopausia empecé a notar cambios y pensé que era olor a orina. Desde que tomo Floriva me siento mucho más fresca y tranquila cada día.
Carmen M.
- Siempre llevaba unas bragas de recambio en el bolso. Desde que tomo Floriva ya no paso el día preocupada ni necesito cambiarme.
Ana K.
- Mi ginecóloga me explicó que tenía vaginosis bacteriana. Después de seguir sus indicaciones, empecé a tomar Floriva y ahora me siento más fresca y ya no estoy pendiente del olor.
Marta R.
- Pensé que después de la menopausia tendría que aceptar esa inseguridad. Con Floriva he dejado de comprobarme constantemente y vuelvo a sentirme cómoda cuando conozco a alguien.
Laura T.
- A veces el mal olor aparecía sin avisar, incluso después de ducharme. Desde que tomo Floriva ya no estoy pendiente todo el día y me siento mucho más fresca.
No es solo el olor lo que acaba ocupando espacio
Quizá te duchas justo antes de salir de casa.
Compruebas si el olor ha vuelto. Metes unas bragas de recambio en el bolso, por si acaso. O evitas cierta ropa y ciertas situaciones para no sentirte incómoda.
Y, aun así, unas horas después vuelve el mismo pensamiento:
«¿Y si se nota?»
Con el tiempo, el olor en sí se convierte solo en una parte del problema.
La otra parte es estar siempre alerta. Pensar en ello cuando alguien se acerca. Sentirte menos espontánea, menos cómoda y menos tú.
No eres la única que se siente así.
Pero como tan pocas personas hablan abiertamente del olor íntimo y de los cambios en el flujo, es fácil pensar que solo te ocurre a ti. Que quizá no cuidas suficientemente bien tu higiene. O incluso que hay algo mal en tu cuerpo.
Por eso, muchas mujeres intentan cuidarse todavía más.
Se lavan con más frecuencia. Prueban nuevos productos íntimos. Y hacen todo lo posible por ocultar el olor cuando vuelve.
Pero si lavarte más y probar más productos sigue sin resolver el problema, quizá la pregunta más importante no sea cómo puedes estar más limpia.
Sino qué es lo que realmente está ocurriendo.
Si no es una cuestión de higiene, ¿qué está ocurriendo?
En la vagina viven de forma natural millones de bacterias.
Algunas de ellas, como los lactobacilos beneficiosos, ayudan a mantener un entorno estable. Pero cuando disminuye la proporción de bacterias beneficiosas y aumentan otras, ese equilibrio puede cambiar.
Y entonces puedes notar cambios en el olor, el flujo o la sensación de frescura, aunque cuides tu higiene exactamente igual que siempre.
Además, el entorno bacteriano íntimo no permanece igual durante toda la vida.
El ciclo menstrual, las relaciones sexuales, los antibióticos y los cambios hormonales pueden afectar a ese equilibrio. Por eso, las molestias pueden aparecer en distintos momentos y a diferentes edades, aunque nunca antes hayas tenido problemas parecidos.
Eso explica por qué el olor puede aparecer aunque te cuides.
Pero todavía no explica por qué, a veces, vuelve incluso después de haber desaparecido.
Por eso el problema puede volver
Cuando aumentan ciertas bacterias, pueden agruparse y formar una fina capa protectora llamada biofilm.
Puedes imaginar el biofilm como una barrera en la que las bacterias permanecen unidas y se protegen.
Dentro de esa capa, pueden resultar más difíciles de eliminar por completo. Por eso, el olor puede desaparecer temporalmente mientras el entorno bacteriano que lo origina sigue desequilibrado.
Y entonces, el mismo problema puede volver.
Por eso también existe una diferencia importante entre ocultar el olor durante unas horas y actuar sobre el entorno en el que se origina.
Y cuando entiendes esa diferencia, la pregunta también cambia.
Ya no se trata solo de:
«¿Cómo elimino el olor?»
Sino de:
«¿Qué debe hacer una solución para no limitarse a ocultarlo?»
Una solución debe hacer algo más que ocultar el olor
Una solución desarrollada para el entorno bacteriano íntimo no debería limitarse a enmascarar lo que notas en la superficie.
También debe tener en cuenta la barrera que ciertas bacterias pueden formar.
Y, después, ayudar a favorecer un entorno bacteriano más equilibrado.
Primero, la barrera.
Después, el equilibrio.
Eso significa que no solo importa qué bacterias o ingredientes se incorporan.
El orden también importa.
Y esa es precisamente la lógica con la que se ha desarrollado Floriva.
Por eso Floriva actúa en varios pasos
Floriva combina ingredientes seleccionados para actuar en un orden determinado.
Primero, la bromelina.
La bromelina se incluye para ayudar a actuar sobre el biofilm que pueden formar las bacterias no deseadas.
Después, Bacillus coagulans SNZ-1969.
Cada dosis diaria contiene 1.000 millones de Bacillus coagulans SNZ-1969, una bacteria probiótica resistente y formadora de esporas, seleccionada para ayudar a favorecer un entorno bacteriano más equilibrado desde el interior.
Y, para completar la fórmula: vitamina C.
La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y ayuda a proteger las células frente al estrés oxidativo.
Primero, se tiene en cuenta la barrera.
Después, se ayuda a favorecer el equilibrio del entorno bacteriano.
Y todo ello forma parte de una rutina sencilla que se toma por vía oral, sin perfumes íntimos, geles ni óvulos vaginales.
Pero incluso una fórmula bien pensada necesita algo que ningún ingrediente puede sustituir.
Tiempo y constancia.
Lo fácil es tomar Floriva. Lo importante es darle tiempo.
Cada bolsa de Floriva contiene 60 gominolas, suficientes para 30 días.
Pero Floriva no está pensada para ocultar el olor durante unas horas. Está formulada para ayudar a favorecer el equilibrio íntimo desde el interior, y ese entorno no cambia de la noche a la mañana.
La rapidez con la que se percibe un cambio puede variar de una mujer a otra.
Puede que notes una mejoría antes de completar el periodo recomendado. Pero eso no significa que debas dejar de tomar Floriva en cuanto disminuya el olor y darle al problema la oportunidad de volver.
Por eso, para obtener mejores resultados a largo plazo, recomendamos tomar Floriva todos los días durante al menos tres meses, aunque el olor mejore antes.
Y si quieres seguir cuidando tu equilibrio íntimo, puedes continuar tomando Floriva como parte de tu rutina a largo plazo.
Pero los tres meses no son el verdadero objetivo.
Lo importante es aquello en lo que podrás dejar de pensar después.
El objetivo es dejar de pensar en ello todo el tiempo
El objetivo es dejar de comprobarte varias veces al día.
Dejar de llevar unas bragas de recambio «por si acaso».
Dejar de pensar en el olor cuando alguien se acerca.
Y dejar de permitir que la inseguridad decida qué te pones, adónde vas o hasta qué punto te atreves a dejar que alguien se acerque.
Floriva no está pensada para ocupar más espacio en tu vida.
Está pensada para ayudar a que la preocupación ocupe menos.
Para que puedas dejar de organizar tu día alrededor del olor y volver a sentirte cómoda, tranquila y segura en tu propio cuerpo.
¿Te quedan dudas?
Aquí encontrarás respuestas claras a las preguntas más frecuentes.
¿Floriva es solo para mujeres en la menopausia?
No. Los cambios en el equilibrio vaginal pueden aparecer a cualquier edad. La menstruación, las relaciones sexuales, los antibióticos, el estrés y los cambios hormonales son algunos de los factores que pueden influir en la flora vaginal.
¿Cuándo puedo empezar a notar la diferencia?
Algunas mujeres empiezan a notar cambios a partir de las dos semanas, mientras que otras necesitan más tiempo. Cada cuerpo es diferente. Para darle al cuerpo el tiempo que necesita y conseguir una mayor constancia a largo plazo, recomendamos tomar Floriva durante al menos tres meses.
¿Tengo que tomar Floriva todos los días?
Lo ideal es tomar dos gominolas al día. Si alguna vez se te olvida, no pasa nada: continúa con normalidad al día siguiente. Lo importante no es hacerlo perfecto todos los días, sino mantener la constancia con el tiempo.
¿Durante cuánto tiempo debería tomar Floriva?
Recomendamos darle al menos tres meses antes de valorar los resultados. El cuerpo puede necesitar tiempo, por lo que tiene más sentido pensar en meses que en días sueltos o unas pocas semanas.
¿Puedo tomar Floriva aunque ahora no tenga molestias?
Sí. Muchas mujeres continúan tomando Floriva incluso cuando se sienten bien, para ayudar a mantener el equilibrio y no tener que esperar a que las molestias vuelvan o empezar a preocuparse de nuevo.
¿Qué contiene exactamente Floriva?
Floriva contiene Bacillus coagulans SNZ-1969, bromelina, vitamina C y arándano rojo. La dosis diaria recomendada es de dos gominolas.
¿Puedo tomar Floriva si estoy tomando antibióticos u otros medicamentos?
Si estás tomando antibióticos o cualquier otro medicamento, te recomendamos consultarlo con un profesional sanitario antes de empezar a tomar Floriva.
¿Floriva puede causar efectos secundarios?
Floriva es un complemento alimenticio pensado para un uso regular. Si notas alguna molestia o reacción inesperada, interrumpe su uso y consulta con un profesional sanitario.
Más de 10.000 mujeres satisfechas
Estas son algunas de las experiencias que han compartido con Floriva.
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Al principio no esperaba gran cosa, pero después de unas semanas dejé de estar tan pendiente del olor. Para mí, eso ha sido lo más importante.
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Me tomo las dos gominolas y sigo con mi día. Es fácil, no me complica nada y ya se ha convertido en parte de mi rutina.
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Lo que más he notado es que ya no estoy comprobándome todo el rato. Esa tranquilidad, sinceramente, vale muchísimo.
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Ahora me siento más segura cuando salgo de casa y no estoy pensando constantemente en si alguien puede notar algo.
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Me daba bastante vergüenza hablar de este tema. Ver que no era la única y que otras mujeres pasaban por lo mismo me ayudó mucho.
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Me gusta que no sea otro gel ni un perfume para disimular. Me la tomo y no tengo que estar pensando en ello durante el día.
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Después de la menopausia empecé a notar cambios que antes no tenía. Desde que tomo Floriva me siento bastante más cómoda.
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Llevo varios meses tomándola y ya forma parte de mis hábitos. Para mí ha sido muy fácil mantener la constancia.
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El sabor está bien y las gominolas se toman sin problema. En mi caso los cambios fueron apareciendo poco a poco.
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Para mí, lo mejor es que es algo sencillo que puedo hacer todos los días sin darle demasiadas vueltas.
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En mi caso no fue inmediato. Tardé un poco en notar cambios, pero seguí tomándola y me alegro de no haberlo dejado.
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Llevo ya un tiempo con Floriva y me siento más cómoda conmigo misma. Ya no estoy tan pendiente de mi cuerpo como antes.
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Hubo un momento en que me di cuenta de que ya no llevaba ropa interior de recambio “por si acaso”. Para mí, eso dice bastante.
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Prefiero sentir que estoy haciendo algo de forma constante en vez de intentar tapar el olor durante unas horas.
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No fue inmediato para mí, pero con el tiempo empecé a sentirme más tranquila y mucho menos pendiente.
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Se la recomendaría a cualquier mujer que note que algo ha cambiado y esté cansada de preocuparse todos los días.
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Me ha resultado muy fácil incorporarla a mi día. No tengo que cambiar mi rutina ni hacer nada complicado.
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Había probado geles y otras cosas antes, pero Floriva me ha resultado mucho más fácil de mantener en el tiempo.
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Lo mejor para mí ha sido dejar de pensar en este tema desde que me levanto hasta que me acuesto.
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El proceso fue más lento de lo que esperaba, pero en mi caso la constancia mereció la pena.